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PosibleMENTE

SUPERHUMANO de Miguel Navarro: review del programa de alto rendimiento

16/09/2026
Miguel Navarro junto al logo de SUPERHUMANO y el lema “Recupera tu energía, eleva tu rendimiento y rediseña tu vida”.

Hay un momento en el que mejorar tu productividad deja de consistir en aprender a hacer más cosas, porque puede ocurrir que ya estés haciendo demasiado. Tienes responsabilidades, proyectos, reuniones, familia, decisiones y una agenda que parece necesitar más horas de las que realmente tiene el día. Desde fuera puede parecer que todo funciona: has construido una carrera, una empresa o una posición profesional importante y has conseguido muchas de las cosas por las que llevas años trabajando. Sin embargo, por dentro puedes sentir que mantener todo aquello requiere cada vez más energía y que, por mucho que avances, siempre existe algo pendiente reclamando tu atención.

Es entonces cuando aparece una pregunta bastante más interesante que simplemente preguntarnos cómo podemos hacer más: ¿cómo podemos mantener un alto nivel de rendimiento sin que nuestra salud, nuestra familia y nuestra propia vida terminen pagando el precio? Esa es, en esencia, la propuesta de SUPERHUMANO, el nuevo programa de Miguel Navarro. Se trata de un acompañamiento de seis meses dirigido principalmente a empresarios, directivos y profesionales con alta responsabilidad, construido alrededor de tres grandes áreas —energía, rendimiento y dirección vital— con el objetivo de desarrollar una manera de trabajar y vivir que pueda sostenerse en el tiempo.

Tuve la oportunidad de reunirme directamente con Miguel Navarro para conocer esta nueva propuesta y, mientras avanzaba nuestra conversación, hubo algo que me llamó especialmente la atención: SUPERHUMANO no parece haber sido creado para convertirse simplemente en otro curso de productividad. Su planteamiento intenta observar el sistema completo, entendiendo que nuestra capacidad para trabajar, nuestra energía y la manera en que estamos construyendo nuestra vida no pueden separarse con tanta facilidad como solemos hacer.


Índice

La persona detrás del programa

Miguel Navarro en la imagen promocional de SUPERHUMANO, programa enfocado en energía, rendimiento y rediseño personal.

Miguel Navarro es experto en productividad, hábitos de alto rendimiento y liderazgo, además de CEO y fundador de Productividad Feroz, una escuela centrada en desarrollo personal, hábitos y rendimiento. Es Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y cuenta con un MBA en Dirección y Administración de Empresas. A lo largo de su trayectoria ha trabajado como mentor, empresario, conferenciante, formador y escritor, desarrollando buena parte de su actividad alrededor de cómo utilizamos nuestro tiempo, cómo construimos hábitos y cómo podemos conseguir mejores resultados sin depender exclusivamente de aumentar las horas de trabajo.

También es autor de La Pirámide de la Influencia y Manifiesto para la calma, dos libros que reflejan bastante bien la evolución que ha tenido su trabajo. En ellos aparecen temas relacionados con liderazgo, comunicación e influencia, pero también una visión cada vez más amplia sobre nuestra relación con el tiempo, las decisiones, el ruido mental y la necesidad de construir una vida con mayor intención. A esto se suma una comunidad activa en redes sociales, especialmente en Instagram, donde comparte habitualmente contenidos relacionados con productividad, hábitos y alto rendimiento y realiza directos con los que acerca estas ideas a su audiencia.

Miguel Navarro presenta sus libros “La Pirámide de la Influencia” y “Manifiesto para la calma” en un escritorio.

Hay además un elemento de su propia historia que me parece especialmente importante para entender por qué aparece ahora un programa como SUPERHUMANO. Miguel ha contado públicamente que durante una etapa de su vida llegó a trabajar jornadas de doce y catorce horas. Conseguía resultados y avanzaba profesionalmente, pero aquella forma de entender la productividad también suponía un coste importante para el resto de su vida. De esa experiencia parece nacer una evolución lógica en su filosofía: el objetivo ya no consiste simplemente en hacer más, sino en aprender a rendir mejor sin sacrificar todo lo demás.

Durante nuestra conversación, Miguel me explicó además que SUPERHUMANO sale ahora por primera vez al mercado. Estamos, por tanto, ante el comienzo de una nueva etapa en su trabajo y ante una propuesta que intenta reunir dentro de un único proceso muchas de las áreas sobre las que lleva años hablando: productividad, hábitos, energía, rendimiento, toma de decisiones y dirección vital.


El sistema que busca sostener tu rendimiento

Miguel Navarro durante una conferencia junto al texto “¿Qué es exactamente SUPERHUMANO?” y el lema sobre energía, rendimiento y rediseño de vida.

SUPERHUMANO es un programa de acompañamiento de seis meses construido alrededor de tres grandes pilares: recuperar tu energía, elevar tu rendimiento y rediseñar tu vida. La combinación me parece especialmente interesante porque habitualmente intentamos solucionar estas cuestiones por separado, cuando en realidad se influyen continuamente unas a otras.

Puedes tener una agenda perfectamente organizada y continuar completamente agotado. Puedes recuperar tiempo y llenarlo inmediatamente con nuevas obligaciones. También puedes tener mucha energía, pero utilizarla durante todo el día en tareas, reuniones y decisiones que apenas contribuyen a aquello que realmente consideras importante. SUPERHUMANO intenta conectar esas tres dimensiones para que mejorar la productividad no termine convirtiéndose simplemente en otra herramienta para trabajar todavía más.

La propuesta tiene además una lógica fácil de entender: primero necesitas un cuerpo y una mente capaces de sostener tu nivel de exigencia; después necesitas aprender a utilizar mejor tu tiempo y tu atención; finalmente, necesitas criterio para decidir qué hacer con toda esa capacidad recuperada. Cuando las tres piezas se conectan, la productividad deja de ser únicamente una cuestión de tareas y empieza a relacionarse con la manera en que estamos construyendo nuestra vida.


Tu rendimiento empieza en el cuerpo

La primera área de SUPERHUMANO trabaja salud, energía y longevidad e incorpora cuestiones relacionadas con regulación del estrés y del sistema nervioso, nutrición, entrenamiento funcional, sueño, recuperación y biohacking práctico. Existe una frase dentro de la propuesta que resume muy bien esta parte: que tu cuerpo deje de ser el precio que pagas por tu ambición.

Hombre atlético en un entorno urbano junto al texto «Primera área: Recuperar tu energía».

Creo que muchas personas con altas responsabilidades entienden perfectamente lo que significa. El entrenamiento se aplaza porque hay demasiado trabajo, dormir mejor queda para después de finalizar el próximo proyecto, las vacaciones pueden esperar y comer correctamente se convierte en algo que intentaremos recuperar cuando la agenda esté un poco más tranquila. Siempre existe alguna razón suficientemente importante para volver a colocarnos al final de nuestra propia lista de prioridades.

El problema es que ese momento tranquilo puede no llegar nunca. Terminas un proyecto y aparece otro, solucionas una urgencia y surge una nueva, y cuando la empresa o la carrera profesional continúan creciendo también lo hacen las responsabilidades. SUPERHUMANO plantea integrar el cuidado del cuerpo dentro del propio sistema de rendimiento, en lugar de tratarlo como algo que hacemos únicamente cuando sobra tiempo. Para ello incorpora un Plan de Energía y Cuerpo personalizado, con trabajo sobre descanso, nutrición, entrenamiento y regulación del estrés, además del seguimiento relacionado con estas áreas.

Hombre atlético alternando entre descanso y carrera en un entorno urbano, junto a la frase «Antes de hacer más, necesitas funcionar mejor».

Este enfoque me parece importante porque productividad y energía no funcionan de manera independiente. Una persona agotada puede necesitar mucho más tiempo para resolver tareas que realizaría con claridad en otro estado. Dormir mal afecta a las decisiones, el estrés permanente dificulta la concentración y una mala recuperación puede hacer que incluso una agenda perfectamente diseñada empiece a derrumbarse. Antes de preguntarnos cómo podemos producir más, quizá tenga sentido preguntarnos desde qué estado estamos intentando hacerlo.


Productividad que devuelve tiempo a tu vida

La segunda gran área trabaja productividad, foco y ejecución. Aquí aparecen conceptos como arquitectura del día, rutinas de alto impacto, estados de foco profundo, psicología del comportamiento y gestión emocional bajo presión. Uno de los objetivos más llamativos del programa es conseguir llegar a realizar en unas cuatro horas aquello que actualmente puede ocupar prácticamente una jornada completa.

Mujer trabajando concentrada frente a un portátil en un espacio luminoso, junto al texto «Segunda área: Elevar tu rendimiento».

Pero creo que sería un error interpretar esa idea únicamente como trabajar al doble de velocidad. Lo verdaderamente interesante es analizar cuánto tiempo perdemos cada día alrededor del trabajo que realmente importa. Interrupciones, reuniones innecesarias, notificaciones constantes, tareas que podrían delegarse, decisiones repetitivas, cambios continuos de contexto, falta de concentración y cansancio pueden convertir ocho o diez horas de presencia en muy pocas horas de verdadero avance.

Para un empresario, un directivo o cualquier profesional cuyo tiempo tenga un valor elevado, recuperar incluso dos o tres horas reales cada día puede cambiar muchísimo más que su agenda. Puede significar entrenar, llegar antes a casa, compartir tiempo con sus hijos o su pareja, pensar con tranquilidad sobre la dirección de su empresa, descansar o simplemente conseguir algo que para muchas personas termina siendo extraordinariamente difícil: cerrar la jornada y sentir que el trabajo realmente terminó.

Mujer trabajando desde casa mientras habla por teléfono, junto a la frase «Recuperar tiempo también es recuperar vida».

Ahí es donde la productividad adquiere para mí un significado mucho más interesante. No se trata únicamente de conseguir colocar más cosas dentro de un día. Se trata de conseguir que aquello que realmente importa necesite menos tiempo y menos desgaste para avanzar. Cuando sucede eso, la productividad deja de ser una obsesión por hacer más y puede convertirse en una herramienta para recuperar vida.


Más claridad para elegir mejor

Esta es probablemente la parte de SUPERHUMANO que más me interesa, porque mejorar nuestra productividad sirve de muy poco si utilizamos inmediatamente el tiempo recuperado para volver a llenar nuestra agenda. Puedes aprender a ahorrar dos horas cada día y ocuparlas con nuevas reuniones; puedes delegar cinco tareas y aceptar otras cinco; incluso puedes mejorar muchísimo tu concentración y utilizar toda esa nueva capacidad para continuar construyendo exactamente la misma vida que te estaba agotando.

Hombre contemplando la ciudad al atardecer junto al texto «Tercera área: Rediseñar tu vida».

Por eso el programa incorpora una tercera área dedicada a valores, estándares personales, integración de las diferentes áreas vitales, toma de decisiones, libertad interna y visión a largo plazo. La pregunta deja entonces de ser únicamente “¿cómo puedo hacer más?” y empieza a convertirse en algo bastante más profundo: “¿qué merece realmente mi tiempo y mi energía?”

Cuantas más responsabilidades acumula una persona, más importante se vuelve esa capacidad. No todas las oportunidades merecen ser aprovechadas, no todos los problemas necesitan nuestra intervención y no todas las cosas que podemos hacer deberían ocupar nuestro tiempo. Llegado cierto nivel, avanzar ya no consiste únicamente en aprender a decir sí; también consiste en desarrollar suficiente criterio para saber cuándo decir no.

Hombre ante dos caminos entre una ciudad llena de responsabilidades y un paisaje abierto, junto a la pregunta «¿Qué merece realmente mi tiempo y mi energía?».

Y quizá sea ahí donde se encuentra una parte importante del cambio que propone SUPERHUMANO. Recuperar tiempo está bien, pero aprender a protegerlo puede ser todavía más importante.


Un proceso de seis meses, paso a paso

SUPERHUMANO divide sus seis meses de duración en tres fases: Desbloqueo, Construcción y Dominio. El primer mes está orientado especialmente a salir de dinámicas relacionadas con estrés y agotamiento; entre los meses dos y cinco se desarrolla la fase de construcción, destinada a instalar progresivamente nuevos sistemas y hábitos; finalmente, el sexto mes busca consolidar lo aprendido para que deje de sentirse como algo externo y comience a formar parte de una forma más natural de funcionar.

Esta duración tiene sentido porque comprender una idea no significa automáticamente incorporarla. Puedes saber perfectamente que deberías dormir más y continuar acostándote tarde; puedes saber que necesitas delegar y seguir resolviendo personalmente cada problema; puedes incluso conocer las mejores técnicas de concentración y seguir mirando tu teléfono cada pocos minutos. El verdadero cambio aparece cuando aquello que entendemos empieza a modificar nuestra conducta y somos capaces de mantenerla también durante las semanas complicadas.

Tres fases de SUPERHUMANO: Desbloqueo en el mes 1, Construcción entre los meses 2 y 5 y Dominio en el mes 6.

Ahí seis meses ofrecen algo que un curso intensivo difícilmente puede proporcionar: tiempo suficiente para implementar, equivocarse, corregir y volver a intentarlo mientras continúa ocurriendo la vida real. Porque los sistemas personales no se ponen realmente a prueba durante una semana perfecta, sino cuando aparece un cliente complicado, un viaje inesperado, una mala noche o una decisión que altera por completo nuestra agenda.


¿Qué incluye SUPERHUMANO?

El programa incorpora diez componentes principales, aunque lo importante no es solamente su número, sino cómo encajan dentro del proceso. Todo comienza con un Diagnóstico Superhumano Inicial, destinado a identificar qué está drenando energía, tiempo, foco y claridad. Después aparece un Onboarding individual con un consultor, que permite conocer las circunstancias concretas del participante y empezar a adaptar el sistema a su realidad.

A partir de ahí se construye una Hoja de Ruta Personalizada, cuyo objetivo es determinar qué trabajar y en qué orden, evitando intentar transformar todo al mismo tiempo. A esta hoja de ruta se suma el Plan de Energía y Cuerpo, centrado en descanso, nutrición, entrenamiento y regulación del estrés, y las Mentorías Semanales con Miguel Navarro, concebidas para resolver dudas, analizar situaciones reales y mantener dirección durante el proceso.

Infografía de SUPERHUMANO con Miguel Navarro en el centro y los diez componentes del programa organizados en cuatro etapas: entender, diseñar, acompañar e implementar y medir.

Una de las piezas que me parece especialmente interesantes es el Consultor Personal de Implementación, cuya función es acompañar al participante mientras lleva todo lo aprendido a su día a día, revisando avances y adaptando el sistema cuando aparecen bloqueos. SUPERHUMANO incorpora además formación estructurada alrededor de sus tres grandes áreas, una comunidad privada, un Panel de Control Vital para observar variables como energía, descanso, hábitos, foco, presencia y estado físico, y diferentes checklists destinados a facilitar la implementación.

Visto en conjunto, se entiende mejor dónde pretende situarse el verdadero valor del programa. SUPERHUMANO no quiere ser simplemente una biblioteca de vídeos o conocimientos a los que accedes y después tienes que intentar aplicar por tu cuenta. Quiere ser un proceso acompañado en el que existe diagnóstico, dirección, seguimiento e implementación.


Lo que más me interesa de SUPERHUMANO

Tenemos más información que nunca sobre productividad, nutrición, entrenamiento, hábitos, descanso o gestión del tiempo. Podemos comprar libros excelentes, escuchar podcasts, ver vídeos y encontrar cursos prácticamente ilimitados. Por eso creo que el principal problema para muchas personas ya no es descubrir qué deberían hacer. El problema es conseguir hacerlo de una manera suficientemente consistente como para que produzca un cambio real.

Conocer lo que deberíamos hacer no garantiza que consigamos hacerlo. Podemos entender la importancia del descanso y seguir durmiendo mal; saber que necesitamos delegar y continuar resolviendo personalmente cada problema; o conocer las mejores técnicas de concentración y seguir viviendo rodeados de interrupciones. Existe una enorme distancia entre comprender una idea y conseguir integrarla dentro de una vida llena de responsabilidades.

Mujer conectando aprendizaje y acción, junto a la frase «El cambio no ocurre cuando sabes más, ocurre cuando decides aplicarlo».

Ahí encuentro uno de los elementos más interesantes de SUPERHUMANO. El diagnóstico, la hoja de ruta, las mentorías y especialmente el acompañamiento individual buscan reducir precisamente esa distancia entre saber y hacer. Porque cualquier sistema puede parecer sencillo mientras lo observamos desde fuera; lo verdaderamente difícil es adaptarlo a nuestras circunstancias y mantenerlo cuando la semana deja de comportarse como esperábamos.

En cierto modo, el producto no es solamente la información. Es el proceso de implementación.


Para quienes ya saben esforzarse

SUPERHUMANO está dirigido principalmente a empresarios, directivos y profesionales con alta responsabilidad. Y creo que esta definición resulta bastante coherente con el tipo de problema que intenta resolver. No estamos hablando tanto de una persona que necesita descubrir cómo organizar una lista de tareas, sino de alguien que ya ha construido una carrera, una empresa o un nivel profesional importante y empieza a sentir que mantener todo aquello funcionando consume demasiada energía.

Tres profesionales con signos de estrés y agotamiento, junto al texto «¿Para quién está pensado SUPERHUMANO?» y símbolos de trabajo, energía y vida personal.

Pienso en el empresario cuya compañía funciona, pero todavía depende excesivamente de él; en el directivo que ha conseguido una posición importante, pero llega a casa completamente agotado; o en el profesional que gana bien y ha alcanzado buena parte de sus objetivos, pero apenas encuentra tiempo para disfrutar de aquello que ha conseguido. Ese perfil probablemente no necesite que alguien le enseñe a trabajar duro. Ya sabe hacerlo.

Quizá necesita aprender algo distinto: conseguir resultados sin recurrir constantemente a más horas como respuesta a cada nuevo problema. Ahí un programa como SUPERHUMANO puede resultar especialmente atractivo, porque no intenta aumentar simplemente la capacidad de sacrificio de la persona, sino revisar la manera en que está funcionando todo el sistema.


Una primera edición que abre una nueva etapa

Durante mi reunión con Miguel Navarro me explicó que SUPERHUMANO sale ahora por primera vez al mercado. Eso significa que quienes entren en esta etapa estarán entre los primeros participantes que recorrerán el proceso completo.

Videollamada entre Miguel Navarro y Jesús Reyes durante una conversación sobre SUPERHUMANO, con Jesús interviniendo en pantalla.

Personalmente, lo que me parece interesante de esta primera edición no es únicamente la novedad. Lo realmente atractivo es observar cómo diferentes áreas sobre las que Miguel lleva años trabajando empiezan a confluir dentro de una única propuesta. Productividad, hábitos, rendimiento, energía, toma de decisiones y dirección vital dejan de aparecer como conocimientos independientes para convertirse en partes de un mismo sistema.

Y esa integración resulta lógica porque nosotros tampoco vivimos por departamentos. El cansancio afecta a nuestro trabajo, el estrés profesional llega con nosotros a casa, dormir mal modifica nuestra capacidad para decidir y una empresa excesivamente dependiente de nosotros consume tiempo que podría pertenecer a nuestra familia o a nuestra propia salud. Intentar solucionar cada problema de manera aislada puede ayudarnos, pero quizá llega un momento en el que necesitamos observar el conjunto.


Mi opinión sobre SUPERHUMANO

Después de conocer el programa, lo que más me atrae de SUPERHUMANO es precisamente ese enfoque integral. No trata la productividad como un problema aislado, no separa completamente energía y rendimiento y tampoco convierte la dirección vital en una reflexión bonita pero desconectada de la agenda diaria. Intenta conectar las tres dimensiones con una lógica bastante clara: energía para poder rendir, rendimiento para recuperar tiempo y criterio para decidir qué hacer con ese tiempo.

Tres escenas que representan energía, rendimiento y criterio: entrenamiento, trabajo concentrado y reflexión sobre cómo utilizar mejor el tiempo.

Para el perfil al que se dirige, esa combinación puede resultar especialmente interesante. Porque quizá el siguiente nivel para un empresario o un directivo no consista en aprender una nueva técnica de productividad ni en añadir otro sistema a su agenda. Puede consistir en observar su vida desde fuera, detectar dónde está perdiendo tiempo y energía, ordenar prioridades y construir una forma de funcionar que pueda sostener durante años.

También me gusta que el programa no parezca construido únicamente alrededor de aprender. El acompañamiento, el seguimiento y la implementación ocupan una parte importante de la propuesta, y eso puede marcar una diferencia cuando hablamos de personas que probablemente ya conocen muchas de las ideas que necesitan, pero no han conseguido integrarlas de una manera coherente.

SUPERHUMANO intenta trabajar precisamente ahí: no en acumular más conocimiento, sino en conseguir que algo cambie.


¿Merece la pena conocer SUPERHUMANO?

Si simplemente buscas organizar mejor tus tareas o aprender algunas técnicas de productividad, probablemente existan alternativas mucho más sencillas. Pero si has construido una carrera, una empresa o una vida profesional exigente y sientes que mantener todo funcionando está consumiendo demasiado tiempo, demasiada energía o una parte excesiva de tu vida, creo que SUPERHUMANO merece ser conocido.

No porque necesites convertirte en otra persona, sino quizá precisamente porque ya has construido mucho. Durante años pensamos que avanzar significa añadir: más clientes, más proyectos, más ingresos, más responsabilidades y más oportunidades. Pero llega un momento en el que avanzar puede significar algo diferente: aprender a gestionar, proteger, decidir y disfrutar mejor aquello que ya hemos conseguido.

Ahí encuentro la esencia de SUPERHUMANO. No abandonar la ambición, sino intentar construir una manera de sostenerla sin que todo lo demás tenga que pagar el precio. Porque quizá el verdadero alto rendimiento no consista en descubrir cuánto somos capaces de soportar, sino en crear una forma de vivir en la que ya no necesitemos soportar tanto.

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